Cómo Tener Hambre por la Gloria de Dios

Cómo Tener Hambre por la Gloria de Dios

El hambre por Dios no ocurre por casualidad. Se cultiva a través del deseo, la obediencia y la sensibilidad a Su Espíritu. La gloria de Dios se manifiesta donde hay hambre por Su presencia y sumisión a Su guía. Cuando aprendemos a tener hambre de Él, posicionamos nuestras vidas para experimentar Su gloria en mayor medida.

1. Desarrolla un Deseo de Conocer a Dios Personalmente

“Y los que hacen maldad contra el pacto, corromperá con halagos; pero el pueblo que conoce a su Dios será fuerte y hará grandes obras.”

Daniel 11:32

El hambre por la gloria de Dios comienza con el deseo de conocerlo verdaderamente. Conocer a Dios es más que tener información; es una relación. Al perseguirlo mediante la oración, la adoración y Su Palabra, nuestro hambre crece. Cuanto más lo conocemos, más fuerza recibimos y más Su gloria se revela a través de nuestras vidas.

2. Aprende a Reconocer la Voz de Su Espíritu

“Y él dijo: Sal, y ponte sobre el monte delante del Señor. Y he aquí que el Señor pasaba, y un gran y fuerte viento rompía los montes y quebraba las peñas delante del Señor; mas el Señor no estaba en el viento; y después del viento un terremoto; mas el Señor no estaba en el terremoto; y después del terremoto un fuego; mas el Señor no estaba en el fuego; y después del fuego, un susurro apacible.”

1 Reyes 19:11-12

El hambre se profundiza cuando nos volvemos atentos a la guía del Espíritu Santo. Dios a menudo habla de maneras silenciosas que requieren concentración y entrega. Al disminuir la velocidad, escuchar y responder a esa voz apacible que habla en nuestros corazones, nuestra sensibilidad a Su presencia aumenta. La obediencia a Su voz nos conduce a encuentros más profundos en Su presencia.

3. Responde a Dios con Obediencia en Pequeños Pasos

“El que es fiel en lo muy poco, también es fiel en lo mucho; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo mucho es injusto.”

Lucas 16:10

El hambre se fortalece mediante la obediencia, especialmente en las cosas pequeñas. Cuando obedecemos a Dios consistentemente, incluso en simples actos de fe, nuestro apetito por Su presencia crece. Dios libera mayores medidas de Su gloria a quienes son fieles con lo que Él coloca en sus manos. Los pequeños pasos de obediencia nos preparan para mayor responsabilidad y encuentros más profundos con Él.

REFLEXIONES FINALES

El hambre por la gloria de Dios comienza con un deseo de conocerlo y crece a través de la obediencia al Espíritu Santo.

A medida que aprendemos a escuchar, confiar y obedecer, Dios nos guía más profundamente en Su presencia.

Cuando el hambre y la obediencia se encuentran, la gloria de Dios se revela en nuestras vidas y somos conducidos a la plenitud de Sus promesas.

God-Centered Family, How To Build a Strong

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Acerca del Pastor Jason

Jason Lozano dirige Freedom City Church en Whittier, California, y pastorea una iglesia global y multicultural con miles de miembros. Su iglesia tiene una meta y una visión: Llevar la libertad de Dios a esta generación.

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